¿Para qué sirve realmente un CRM? O mejor aún ¿tenemos un CRM y sabemos cómo podemos utilizarlo?
Es muy habitual confundir los procesos o herramientas CRM con procesos o herramientas de estadísticas. Voy a dar una definición de procesos CRM para que no se vuelvan a perder en ese concepto, más allá de las siglas:
UN PROCESO CRM SIRVE PARA SUBJETIVAR DATOS OBJETIVOS
Para ofrecer datos objetivos ya está la estadística; iluminemos con un ejemplo esta afirmación.
Un informe sobre cómo se distribuyen mis clientes en número por provincias (o por CCAA, o por países) no es CRM, es estadística.
Es un dato objetivo obtenido a través de un proceso objetivo. Es la representación de la realidad.
Pero si a este informe, le digo que de esos clientes me diga a cuáles les gusta el vino tinto, estoy subjetivando una información objetiva.
Este tipo de subjetivación es el que me ayuda a relacionarme con mis clientes más allá del producto, más allá de la fría estadística.
Resumiendo, un CRM será más o menos efectivo cuanto más sepamos aprovechar la subjetivación de los datos a nuestro negocio.
Pero, claro está, esto no es más que una opinión subjetiva. ¿O no?
